Descripción
La claridad del cuarzo se encuentra con las inclusiones oscuras de la turmalina y crea una piedra llena de contrastes. Cada fragmento presenta matices, transparencias y dibujos diferentes, por lo que cada pulsera posee un carácter propio.
En la tradición de los minerales, el cuarzo con turmalina se asocia con la protección, el arraigo y la claridad interior. La turmalina negra simboliza estabilidad y protección frente a influencias externas, mientras que al cuarzo se le atribuyen significados relacionados con la claridad y el equilibrio.
Una combinación que puede acompañar momentos en los que apetece recuperar el centro, ordenar pensamientos y mantener los pies en la tierra.
Las propiedades atribuidas a los minerales pertenecen al ámbito de las tradiciones culturales y simbólicas y no sustituyen tratamientos ni recomendaciones médicas.








